A lo que la Oruga llama el fin del mundo, el resto del mundo le llama mariposa
sábado, 31 de diciembre de 2016
viernes, 18 de noviembre de 2016
Baile
Bale con el miedo y la inseguridad.
Bailé con la materia congelada del olvido de sí.
Bailé con la lluvia. Un pasado inmediato. ¡y más!
Baile con las manos de jovencitas que no habían bailado en una reunión. ¡oh! El placer de lo nuevo.
Bailé con el espanto del rector y su lejana esposa.
Bailé con las novias y sus solteros.
Bailé contigo con tu ausencia siempre presente...
¡Qué cosas!
Este tejido no tiene manuales.
viernes, 30 de septiembre de 2016
Nos tocó aprender a volar. Los nudos del amor
Hablaré nuevamente del amor. Tengo la mala costumbre de volver regularmente a él. Porque, si bien es cierto que hemos cambiado aprendiendo a subvertir las viejas metáforas que nos significan, el amor sigue siendo para la gran mayoría de nosotros un asunto de primera importancia aunque ya no es el único centro se gravedad de nuestras vidas como hace un siglo. Lo difícil ahora es componer, es equilibrar nuevas formas de ser en el mundo, aveces contradictorias pero que definen hoy a las mujeres modernas y urbanas. Y después de dos o tres décadas de aprendizaje de nuevas prácticas de sí, el amor sigue ahí. Un amor que debe conformarse ahora con nuevas y múltiples aspiraciones duramente ganadas y frente a las cuales no hay retrocesos posibles.
Entonces está el amor, pero está el otro amado que obliga a componer con la diferencia; esta el amor, pero está la necesidad de realización personal; está el amor, pero está la vida cotidiana que devora el amor ; está el amor, pero está el deseo de autonomía , a menudo mortal para la vida de pareja; está el amor, pero está el deseo de hijos que se interpondrán en el dúo amoroso; está el amor, pero está el ejercicio de la ciudadanía; está el amor, pero está la vida laboral y profesional; está el amor, pero está el inaugural deseo femenino de soledad; está el amor heterosexual, pero surgen otras opciones a la esquina del deseo; está el amor, pero están los inconscientes y las historias de cada cual; está el amor, pero están los otros amores del pasado; está el amor, pero está la fragilidad de lo humano; está el amor, pero están sus viejos imaginarios que siguen actuando; está el amor, pero esta el odio, tan cerca...
Definitivamente, el advenimiento de una mujer sujeto social, de una mujer sujeto de derechos y deseo, generadora de palabra, de cultura, de mundos, nos coloca en el centro de difíciles encrucijadas que a menudo tenemos que resolver solas. Ya no podemos sacrificar todo a nombre del amor, ya no queremos seguir con esta cultura del amor que nos definía hace un siglo; una cultura que era portadora de algunas felicidades y de muchas desgracias cuando las mujeres necesitábamos entonces ser amadas para existir.
Ya no,pero equilibrar nuevos deseos, nuevas posibilidades con antiguas nostalgias, hacer el duelo de viejos imaginarios y concepciones románticas del amor para dar entradas a estas maneras inaugurales para significar nuestra existencia, no es fácil ni puede hacerse en una o dos generaciones, más aun cuando sentimos que los hombres que más amamos no han logrado solidarizarse del todo con nosotras. Y esta solidaridad solo podrá generarse cuando ellos asuman que ese nuevo camino emprendido por las mujeres para redefinirse ellas en el amor, representa una oportunidad para plantearse una nueva pregunta relativa a su masculinidad, ya no desde una conciencia de la pérdida de este lugar privilegiado en la ecuación del amor, sino desde la profunda convicción de participar en la construcción de un nuevo pacto amoroso, más fértil desde la equidad y por esto más humano.
Sí, pero mientras logramos convencerlos, tenemos que ser acróbatas y lanzarnos al vacío, sin red. Nos tocó aprender a volar. Y bien, después de todo, no lo hacemos tan mal y, por lo menos volamos.
Por Florence Thomas
El Tiempo (23 de marzo de 2005)
martes, 13 de septiembre de 2016
sábado, 10 de septiembre de 2016
Graffiti Unal
Un reloj de arena en cada una de tus manos.
Lentamente las horas de los amantes fluyen en sí.
Para los amantes que juntos viven intensamente el segundo de una mosca.
viernes, 9 de septiembre de 2016
Telaraña
Quiero tropezar en tu zapato
mover mi rodilla y sentir el hueso de la tuya...arrastrar mi cabeza para sentir tu larga cabellera...lanzar mi nombre a la laguna para que se encuentre el pez de tu boca...volver al aire de la Tierra para encontrarte en la fila que nunca haremos...abrir los ojos y mirar tu sueño...dibujar mis dedos sobre tu dulce mano...advertir tu mirada sobre esta desnudez arropada de simples ideas.Recorrer un camino de piedra recordando lo que el olvido no me dejó decir. Tengo sueño. Ya es tarde.
sábado, 3 de septiembre de 2016
El vuelo negro del Pelícano
04:59:57 a.m.
Y el mar se convirtió en una sola lágrima, pero ya no salía de sus ojos.
p. 119
cogitaciones
El estado de confort de algunos y el conformismo de muchos hacen que la demencia del desarrollo económico crezca a la vez que se autodestruye, sucesivamente engendra estereotipos de mujeres y hombres a ultranza posibles sólo mediante el consumo de la gloria. En concordancia, habrá como resultado el escenario de un mundo posible estrecho en una ciudad promocionada por algunas cuántas manos poderosas.
lunes, 22 de agosto de 2016
SKY
Como tu nombre es otro,
cielo,y tu sentimiento
no es mío aún, aún no eres cielo.
Sin cielo, ¡oh cielo!, esoy,
pues estoy aprendiendo
tu nombre, todavía...
¡Sin cielo, amor!
-- ¿Sin cielo?
Te veo como un temblor
Te veo como un temblor
en el agua
Te vas,
te venís,
y dejás anillos en mi imaginación.
Cuando estoy con vos
quisieran tener varios yo,
invadir el aire que respiras,
transformarme en un amor caliente
para que me sudés
y poder entrar y salir de vos.
Acariciarte cerebralmente
o meterme en tu corazón y explotar
con cada uno de tus latidos.
Sembrarte como un gran árbol en mi cuerpo y cuidar de tus hojas y tu tronco,
darte mi sangre de savia
y convertirme en tierra para vos.
Siento un aliento cosquilloso
cuando estamos juntos,
quisiera convertirme en risa,
llena de gozo,
retozar en playas de ternuras recién descubiertas,
pero que siempre presentí,
amarte, amarte
hasta que todo se nos olvide
y no sepamos quién es quién.
domingo, 17 de julio de 2016
La tierra de labranza
Vivo en el lugar donde las nubes preñan a la tierra y nace el agua
Donde los últimos destellos de luz del día alumbran la punta de una montaña verde verde verde
Donde perros callejeros ladran en la madrugada. Tierra de labranza hay los lunes plaza de mercado. la tierra de fruta y hortaliza a mis pies me encuentro respirándola alimentándome de ella cada día.
sábado, 27 de febrero de 2016
Chicha
Masato
Masato de maiz.
1. Hervir agua con suficientes hojas de naranjo dulce, y suficiente canela.
2. En vacija aparte batir harina de trigo.Y en otra vacija batir harina de maiz. Más trigo que maiz.En agua fría.
3. Luego se echan los dos batidos a la olla donde bullen las hojas de maranjo. Se baten a fuego lento durante 20 minutos. Echar suficiente canela.
4. Simultaneamiente en otra vacija se pone a hervir aguadepanela.
5. Luego a temperatura ambiente la aguadepanela y el batido de hoja de naranja se pasan por el sedaso
6. Lo que pasa por el sedaso es masato que debe dejarse fermentar por tres días en una vacija de barro.El masato debe quedar en punto medio. No muy espeso. No muy aguado. Al fermentar se le echa una cerveza, y polvo de canela.
7. Solo una persona debe manipular la cocción.
martes, 5 de enero de 2016
Nocturno. Álvaro Mutis
Esta noche ha vuelto la lluvia sobre los cafetales, sobre las hojas de plátano,
sobre las altas ramas de los cámbulos;
ha vuelto a llover resta noche un agua persistente y vastísima
que crece las acequias y comienza a henchir los ríos que gimen
con su nocturna carga de lodos vegetales. La lluvia sobre el cinc
de los tejados canta su presencia y me aleja del sueño hasta dejarme en un crecer de las aguas sin sosiego,
en la.noche fresquísima que chorrea por entre la bóveda de los cafetos y
escurre por el enfermo tronco de los balsos gigantes. Ahora, de repente, en la mitad de la noche ha regresado la lluvia sobre.los cafetales y entre el vocerío vegetal de las aguas me llega la intacta materia de otros días, salvada del ajeno trabajo de los años.