A falta de uso como breve modificación de la palabra ausente
se omite luego de un largo aliento un decir naciente
con ganas de decir eso que hizo falta para ser hablado
el contraste perdió su ruta atolondrado de encuentros
afortunados o desafortunados los días de las palabras
hasta la onda maroma de un oyente ideal resuelto
a levantarse y salir a caminar hacia el mañana inevitable
imponente y poco condescendiente al bienestar de los zapatos
que nos apalancan como bienvenida a un lugar lleno de ojos...
jueves, 16 de mayo de 2013
FEED BACK
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Los ojos no sólo ven
ResponderEliminarobservan lo que quieren,atentos
no hay formalismos que presenten un accidente
en la mitad de una ruta o del cubo blanco medio vacío
no es ser sólo el lector de papelillos caídos pero no olvidados.
Agradezco estas presentes palabras de un amigo mítico
Eliminar